Ir al contenido
Inside
Madrid al anochecer desde lo alto, tejados y un cielo bajo de color dorado

Una guía

Dónde pedir matrimonio en Madrid.

Nueve sitios que funcionan, la hora que pide cada uno, cuánta gente habrá cuando llegue y qué permite de verdad la ciudad poner en el suelo.

Cómo leer esta guía

Casi todas las listas de sitios para pedir matrimonio son listas de sitios bonitos, que es la mitad fácil. La mitad que decide si la tarde funciona es otra: la hora, cuántos desconocidos entran en el encuadre y si lo que pensaba montar puede estar ahí. Por eso cada sitio de abajo lleva cuatro líneas: a qué hora ir, cuánta gente habrá en ese momento, adónde se va si cambia el tiempo y qué dice la normativa. Estos sitios los usamos. Donde no lo haríamos, lo decimos y explicamos por qué.

Tres cosas antes de elegir sitio


La hora decide más que el sitio

Cada sitio de esta lista tiene una ventana en la que se parece a la fotografía que usted lleva en la cabeza, y suele ser los cuarenta minutos anteriores y posteriores a la puesta de sol. Esa ventana se mueve casi tres horas entre junio y diciembre. Un sitio elegido para agosto a las ocho de la tarde es otro sitio distinto en enero, así que decidir primero el mes y después el lugar evita casi todas las decepciones.


El permiso va de objetos, no de personas

Se puede pedir matrimonio en cualquier rincón de Madrid: para hacer una pregunta nadie necesita autorización. La cosa cambia en cuanto se coloca algo en el suelo. Un arco, unas letras, una alfombra, una mesa, unas sillas, unas velas: eso es ocupación de vía pública, el Ayuntamiento espera la solicitud con bastante antelación y, tratándose de un parque, conviene pensar en semanas y no en días. Es el motivo más frecuente por el que un plan encontrado en internet no llega a poder ejecutarse.


Todo plan necesita una segunda opción a cubierto y a la misma hora

Madrid regala muchas tardes despejadas, y las que no lo son suelen llegar sin avisar. Un segundo sitio a cubierto, a la misma hora y con el mismo nivel, no es un plan menor: es lo que permite comprometerse con el primero.

Palacio Real, cara norte

Jardines de Sabatini

Los jardines geométricos que se abren bajo la fachada norte del Palacio Real, con un estanque rectangular, setos recortados y estatuas de reyes de España repartidas por las terrazas. Es el fondo de pedida más fotografiado de la ciudad y se ha ganado la fama: el palacio llena el encuadre sin que nadie tenga que buscarle el ángulo.

A qué hora ir
La última hora antes de que cierren las verjas. La fachada recoge el sol bajo y se vuelve dorada; antes de eso se ve plana y blanca.
Cuánta gente
Hay gente, y más justo cuando la luz es buena. Los rincones de la terraza baja están mucho más tranquilos que el eje central.
Si cambia el tiempo
Los soportales de la Plaza de Oriente, a dos minutos y a cubierto.

Qué dice la normativa

Recinto gestionado por Patrimonio Nacional, con horarios que cambian según la estación y verjas que en invierno cierran mucho antes de que anochezca. Llegar y hacer la pregunta no requiere nada. Poner algo en el suelo, sí.

Palacio Real, cara oeste

Campo del Moro

El otro jardín del palacio, en la cara oeste, y mucho menos visitado porque la entrada queda abajo, en el Paseo de la Virgen del Puerto, y casi nadie la encuentra. Praderas largas, árboles viejos, una fuente en la avenida central y el palacio por encima de usted en lugar de enfrente. Es lo más parecido que hay en el centro de Madrid a estar en un sitio privado sin pagar por ello.

A qué hora ir
A media tarde en invierno y al caer la tarde en verano. Cierra antes de lo que casi todo el mundo espera.
Cuánta gente
De verdad tranquilo entre semana. La avenida central se lleva el poco paso que hay.
Si cambia el tiempo
La columnata del Palacio Real, o los soportales de la Plaza de Oriente subiendo un poco a pie.

Qué dice la normativa

Las mismas reglas que en Sabatini. Además cierra con poca antelación cuando hay actos oficiales en el palacio, y eso es lo único que conviene volver a comprobar la misma semana de la visita.

Retiro, Puerta de Felipe IV

El Parterre

El jardín francés que aparece nada más cruzar la Puerta de Felipe IV, geométrico y simétrico, con un ahuehuete en un extremo que se tiene por el árbol más viejo de Madrid, plantado hacia 1633. Es lo primero que se encuentra viniendo del Prado y casi todo el mundo lo cruza de largo camino del estanque.

A qué hora ir
A primera hora del día o en la hora previa a la puesta de sol. Por su orientación conserva la forma en las dos.
Cuánta gente
Poca. El paso del parque lo atraviesa, no se queda en él.
Si cambia el tiempo
Salir por la misma puerta y entrar en el acceso cubierto del Prado, cuatro minutos a pie.

Qué dice la normativa

Parque público: en cuanto se deja algo en el suelo se aplican las normas municipales de ocupación de vía pública.

Retiro, esquina sureste

Jardines de Cecilio Rodríguez

Un jardín cerrado dentro del Retiro, organizado en salas de setos, con una pérgola, fuentes y pavos reales que se mueven como si el sitio fuera suyo. Al tener tapia propia y puertas propias resulta privado como ningún otro rincón del parque, y casi nadie se acuerda de entrar.

A qué hora ir
A última hora de la tarde. Los setos son altos y en las salas bajas la luz se va pronto.
Cuánta gente
La opción más tranquila del Retiro casi todos los días del año.
Si cambia el tiempo
El Palacio de Velázquez, seis o siete minutos hacia el norte por el parque y bajo techo.

Qué dice la normativa

Parque público, pero con horario propio y más corto que el del Retiro. Hay que mirar el día, no la semana.

Retiro, esquina suroeste

La Rosaleda

La rosaleda de la esquina suroeste del parque, un trazado circular de parterres y pérgolas dibujado hace un siglo y mantenido tal como se proyectó. Durante seis semanas al año es, con diferencia, lo mejor de esta lista; el resto del año es un círculo vacío y muy bien barrido.

A qué hora ir
Mayo y la primera quincena de junio, cuando los rosales están de verdad en flor, en la hora previa a la puesta de sol.
Cuánta gente
Desierta diez meses. Llena las seis semanas que importan, y llena de gente fotografiando rosas.
Si cambia el tiempo
El Palacio de Velázquez, cinco minutos a pie y bajo techo.

Qué dice la normativa

Parque público. Las mismas normas que en el resto del Retiro.

Retiro, junto al estanque pequeño

Palacio de Cristal

El pabellón de cristal junto al estanque pequeño, levantado en 1887 para albergar plantas traídas de Filipinas y usado hoy por el Reina Sofía para arte contemporáneo. La entrada es gratuita. Según la exposición, dentro hay una sala vacía hecha de luz o una instalación que no se puede atravesar, y eso cambia varias veces al año.

A qué hora ir
A media mañana, cuando la luz entra por el cristal y la sala todavía está casi vacía.
Cuánta gente
Desde el mediodía, uno de los tres puntos con más gente del Retiro.
Si cambia el tiempo
Es el plan B de medio parque, y por eso mismo se llena en cuanto cambia el tiempo.

Qué dice la normativa

Es una sede de museo con normas propias, y lo que esté instalado ese mes decide qué se puede hacer dentro. Conviene confirmarlo la misma semana.

Parque del Oeste

Templo de Debod

El templo egipcio que España recibió en 1968 y que se reconstruyó sobre el Parque del Oeste, la razón de que tantas fotos de atardecer en Madrid parezcan hechas desde el mismo punto. Es también el único sitio de esta lista donde la normativa y el mercado se contradicen abiertamente, y conviene saber de qué lado se está.

A qué hora ir
La puesta de sol, que es a la vez el peor momento posible para estar allí con este plan.
Cuánta gente
Cientos de personas con el móvil en alto, todas mirando hacia el mismo lado.
Si cambia el tiempo
La columnata de los jardines del Cuartel de la Montaña, o bajar al parque.

Léalo dos veces

El Ayuntamiento de Madrid solo autoriza fotografiar y grabar dentro del recinto de Debod cuando la finalidad es la divulgación cultural del monumento o de las actividades museísticas que allí se celebran. Su propia redacción dice que cualquier otro fin, gratuito o comercial, será desestimado. La solicitud se presenta con siete días de antelación y el reportaje se hace en lunes. Aun así se venden pedidas de mano aquí, con precios publicados y fotógrafos profesionales. Nosotros no las vendemos, y a quien las vende le haríamos unas cuantas preguntas incómodas.

Vallecas, al este del centro

Cerro del Tío Pío

Tres cerros de hierba al este del centro, las Siete Tetas de toda la vida, mirando de frente al perfil de la ciudad. No hay monumento, ni verja, ni jardinero. Hay Madrid entero ahí abajo, el sol poniéndose por detrás y casi nadie en el encuadre.

A qué hora ir
Los cuarenta minutos posteriores a que el sol se meta detrás de los edificios, cuando el perfil se queda en sombra y el cielo sigue encendido.
Cuánta gente
Gente paseando al perro y unos cuantos que han subido por la misma vista. Nada que ver con el centro.
Si cambia el tiempo
Allí arriba no hay ninguno, y esa es la debilidad honesta de este sitio. Obliga a decidir la víspera, no a mediodía.

Qué dice la normativa

Parque público, y las normas municipales de ocupación de vía pública se aplican aquí igual que en cualquier otro sitio.

En el centro, alquilada para la ocasión

Una azotea privada

La única entrada de esta lista en la que el aspecto del espacio lo decide usted. Una terraza sobre el centro, alquilada y vacía salvo por los dos, la ciudad al fondo y una puerta por la que no entra nadie más. Es la respuesta para quien ha leído todo lo anterior y ha concluido que el problema son el gentío y los permisos.

A qué hora ir
La hora que usted elija, que es buena parte de lo que se está pagando.
Cuánta gente
Ninguna, y de eso se trata.
Si cambia el tiempo
Va escrito en el contrato de alquiler antes de firmarlo. Casi toda terraza que merezca la pena tiene una sala detrás.

Qué dice la normativa

Propiedad privada: aquí el permiso se compra en lugar de esperarse. Cuente con que el alquiler del espacio entra en el presupuesto antes que ninguna otra partida.

Las preguntas que trae esta decisión

¿Cuál es el mejor sitio para pedir matrimonio en Madrid?
Para una primera visita y una fotografía clásica, los Jardines de Sabatini en la última hora de luz. Para tener intimidad sin pagar un alquiler, Campo del Moro o los Jardines de Cecilio Rodríguez. Para el perfil de la ciudad y casi nadie alrededor, el Cerro del Tío Pío después de la puesta de sol. Para controlar por completo el espacio y la hora, una azotea alquilada. No hay una única respuesta, porque el sitio correcto depende del mes y de cuánto público esté dispuesto a tener delante.
¿Hace falta permiso para pedir matrimonio en un parque de Madrid?
Para hacer la pregunta, no. Sí hay que solicitarlo si piensa colocar algo en el suelo, porque eso cuenta como ocupación de vía pública, y en un parque la solicitud debe presentarse con semanas de antelación, no con días. Es justo aquí donde la mayoría de los planes que circulan por internet dejan de ser realizables.
¿Se puede pedir matrimonio en el Templo de Debod?
Ir y hacer la pregunta, sí. Lo que no está permitido es montar un reportaje: el Ayuntamiento de Madrid solo autoriza fotografiar y grabar en el recinto de Debod con fines de divulgación cultural del monumento o de las actividades museísticas que allí se celebran, con siete días de antelación y en lunes, y establece que cualquier otro fin, gratuito o comercial, será desestimado. Aun así se venden pedidas de mano allí. Nosotros no lo usaríamos, y nos gustaría saber por qué otros sí.
¿Cuál es la mejor hora del día?
La hora previa a la puesta de sol para cualquier sitio con arquitectura en el encuadre, y los cuarenta minutos posteriores para cualquiera con el perfil de la ciudad al fondo. Las dos ventanas se desplazan casi tres horas a lo largo del año, así que el mes importa tanto como el reloj.
¿Y si llueve?
Se pasa a la opción a cubierto, y por eso cada sitio de esta lista aparece con una. Lo importante es que esa alternativa esté elegida y reservada de antemano, a la misma hora, en lugar de buscarla en el móvil veinte minutos antes.
¿En qué época se piden más matrimonios en Madrid?
Entre finales de noviembre y San Valentín, con diciembre como el mes más cargado. Restaurantes, fotógrafos y cualquier terraza que merezca la pena trabajan con el mismo calendario corto, así que esas fechas son las primeras que se agotan y las primeras que conviene decidir.

Producimos la velada alrededor del sitio.

Si uno de estos ya es la imagen que lleva en la cabeza, díganos cuál y cuándo. Si no lo es ninguno, cuéntenos cómo son ustedes dos y le propondremos el que encaje.


concierge@insideexperiences.com